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El fútbol dentro y fuera de su catedral.

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    Béla Guttman y la maldición europea del Benfica

    En 1961, durante la sexta edición de la Copa de Europa, el Benfica portugués se convirtió en el equipo que no era el Real Madrid en ganar el torneo. Esto, por supuesto, también quiere decir que el Benfica fue el primer equipo portugués en ganar el trofeo, así como fue el primer equipo por fuera de España, no-castellano y que no jugaba en Madrid en quedarse con el título.

    Como si fuera poco, esa primera victoria llegó gracias a derrotar al Barcelona, un equipo que había visto cómo, cinco años seguidos, su máximo rival (justamente el Real Madrid) se quedaba con el torneo continental, por lo que por fin había levantado la mano, muy educadamente y había preguntado “¿Y yo dónde voy ahí? ¡Dejen jugar al catalán!”.

    Ese Barcelona, por puro orgullo regionalista, habría hecho cualquier cosa por quedarse con esa Copa y, aun así, el Benfica les ganó 3-2 en Suiza.

    Al año siguiente –sí, muy bien, estamos hablando de 1962–, el Benfica volvió a ganar la Copa de Europa, esta vez en Amsterdam y nada más y nada menos que contra el Real Madrid, que hasta el año anterior había sido el único equipo que había conseguido la hazaña de coronarse campeón de Europa. 

    Así que para 1962, la clasificación histórica de los equipos que habían ganado las siete ediciones disputadas de la Copa de Europa estaba así:

    1. Real Madrid, con cinco títulos.

    2. Benfica, con dos títulos.

    3. Ya. No había más.

    Sin embargo, en 2013, el Real Madrid ya ha conquistado nueve Copas de Europa/Champions League y siete equipos (Milan, Liverpool, Bayern München, Barcelona, Ajax, Inter y Manchester United) lo separan ahora  del Benfica en las clasficiación histórica de las copas europeas.

    ¿Por qué está el Benfica tan atrás ahora? Pues por qué se quedó en dos títulos. ¿Y por qué se quedó estancado en dos títulos? Bueno, quizás tendríamos que preguntarle al caballero de las fotos, un tal Béla Guttman.

    Guttman fue un jugador judío nacido en Budapest, cuando la ciudad hacía parte del Imperio Austro-Hungárico, que luego se convirtió en director técnico y dirigió tantos equipos que nos da mucha pereza listarlos a todos aquí (fueron 23, pordiós).

    Entre esos equipos que manejó, claro, estuvo el Benfica, donde estuvo entre 1959 y 1962, el período en el que el equipo de Lisboa ganó las dos Copas de Europa y además también conquistó dos ligas portuguesas y una Taça de Portugal.

    No fue, digamos, coincidencia que el Benfica ganara estos títulos mientras Guttman estaba ahí. Béla, entre otras cosas, contrató a Eusébio, un muchacho de Mozambique que ahora es la mayor leyenda del fútbol portugués y que marcó 317 goles en 301 partidos jugados con el club (sí, tuvo más goles que partidos).

    Así que antes de que comenzara la temporada 1962-63, el bueno de Béla fue donde sus jefes del Benfica y les pidió un aumento, una bobadita representativa por el hecho de que había ganado cinco títulos en dos años.

    Sus jefes, sin embargo, opinaron que mejor no y esto desató la ira de Béla a tal punto que, al dejar el club, según cuenta la leyenda, proclamó que “ni en cien años el Benfica ganará de nuevo una Copa de Europa”.

    Han pasado cincuenta años y el Benfica ha perdido cinco finales de Copa de Europa y una de Copa Uefa. Así que aunque ayer el equipo se clasificó para jugar la Europa League (el nuevo nombre de la Copa Uefa), los hinchas de las Águilas saben que la cosa no es fácil.

    No sólo porque tendrán al Chelsea, el actual campeón de la Champions League, al frente, sino porque parece que en cada final el recuerdo de Béla vuelve a aparecer.

    Este es su recorrido por la miseria:

    1963

    A pesar de toda la maldición de Guttman y todo eso, el Benfica logró llegar de nuevo a la final de la copa europea al año siguiente. Por ese entonces, como saben, cualquier rival que no fuera el Real Madrid era “virgen” en estas lides y la pulcra escuadra que tocó esta vez fue el Milan de Italia.

    La cosa estaba fácil para el Benfica en Wembley, pues iba ganando al minuto ‘18 con un gol de Eusébio.

    Pero de repente el Milan de Trappatoni, Rivera y Altafini se inspiró (ayudado, dicen algunos historiadores apócrifos, por una lesión de un jugador del Benfica y la ausencia de sustituciones en ese entonces), le dio la vuelta en el segundo tiempo con dos goles del brasileño-italiano Altafini, ganó el partido 2-1 y se convirtió en el primer equipo por fuera de la Península Ibérica en consagrarse campeón.

    1965

    Al Benfica le tomó dos años volver a la final de la Copa Europea, cuando, en 1965, se enfrentó al campeón defensor, el Inter italiano. El partido, por cierto, se jugó en San Siro, el estadio del Inter.

    Esta vez, la cosa comenzó mal para el Benfica, en medio de un aguacero que inundó la cancha y que cuando despejó vio como el Inter metía el primer gol del partido antes del medio tiempo.

    Poco después, Costa Pereira, el arquero de los portugueses, se lesionó y, como todavía no había sustituciones en el fútbol, un defensa llamado Germano tuvo que reemplazarlo.

    La cosa de a diez es complicada y mucho peor cuando se juega en una cancha mojada contra los maestros del catenaccio. El inter ganó 1-0 y alcanzó en número de títulos europeos al Benfica.

    1968

    El Benfica no había perdido las esperanzas, ni había perdido a Eusébio, por lo que tenían confianza de callar esas tontas predicciones que había hecho ese judío húngaro hace tanto tiempo.

    Así que tres años después de su última final de Copa Europea, en 1968, el Benfica perdió otra. Esta, de nuevo, fue en Wembley, pero contra un equipo semi-local, el Manchester United.

    Sin embargo, antes de perder los juegos, la esperanza sigue y, antes de que se terminara el tiempo regular, que iba empatado a 1, Eusébio casi, casi, logra meter este gol.

    Claro que casi no vale. Eusébio aplaudió a Alex Stepney (el arquero que salvó su gol), los equipos se fueron a tiempo extra y el Manchester United ganó 4-1 y se convirtió en el primer equipo inglés (segundo británico, después del Celtic que había ganado en 1967) en conquistar la Copa de Europa.

    Sí, desde la última vez que el Benfica había ganado una final europea, en ese período en el que los muchachos habían perdido la bobadita de tres finales en cinco años, Milan, Inter, Celtic y Manchester United habían ganado sus primeras copas europeas.

    1983

    Eusébio se fue en 1975 y el Benfica no volvió a una final europea hasta 1983, cuando perdieron la Copa Uefa (esa copita de consolación) contra el Anderlecht de Bélgica y ya a nadie le parecía rara la decadencia del anterior campeón europeo.

    1988

    Cinco años después, el Benfica revivió y se clasificó a una nueva final de la Copa de Europa en 1988. Enfrentaron al PSV Eindhoven de Holanda en Stuttgart, donde el partido quedó empatado a 0 en el tiempo regular y en el de reposición.

    Tocó entonces patear penales, algo que uno querría evitar si es un equipo con una maldición encima. Y, en efecto, todos los jugadores de ambos equipos metieron sus penales, menos António Veloso, el último que pateó por el Benfica.

    El PSV ganó los penales 6-5 y se unió al Feyenoord, al Ajax, al Bayern München, al Liverpool, al Hamburg, al Steaua București y al Porto en el club de equipos que ya habían ganado su primera Copa de Europa desde la última derrota en una final del Benfica.

    1990

    Dos años después, había llegado la hora de la venganza. El Benfica se había clasificado para jugar en Viena la final contra el Milan, el equipo que había iniciado esta racha de finales perdidas.

    Como si fuera poco, Béla Guttman estaba enterrado justo ahí, en Austria, donde había muerto en 1981. Así que Eusébio, que por entonces ya se había convertido en la mascota del Benfica, fue a rezarle a su tumba (según dicen).

    Esto, al parecer, no calmó la ira del austro-húngaro, pues el Milan ganó 1-0 y con gol de Rijkaard pa’ más piedra.

    Este, como ven, es todo el bagaje que el Benfica tendrá que superar el miércoles 15 de mayo en Amsterdam. El Chelsea da igual, porque a estas alturas el Benfica es su propio enemigo.

    Buena suerte.

    Actualización:

    El Chelsea ganó la Europa League de 2012-2013 ganándole al Benfica 2-1 y metiendo su segundo y definitivo gol al minuto ‘93, por lo que ahora la cuenta de finales europeas que ha perdido el equipo portugués tras la maldición de Guttman está en siete.

    — Viernes, Mayo 3, 2013 hace 1 año con 11 notas

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